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| ¡¡Atchtung!!Anuncio engañoso sobre las fiestas con el embajador: en realidad Ferrero parece ser "el chocolate fino de la gente pobre" |
Hola amiguit@s: ¿cómo están ustedes? Nosotros ya somos dos ciudadanos del mundo llenos de glamour y podemos informar, e informamos, que hemos estado en una comida con el Embajador y el Cónsul de España en el Centro Español de Lima, celebrando a la sazón el Día de la Hispanidad y la Pilarica. También estaba presente el Embajador de Polonia en Perú. La cosa es que el público lo llenó de calurosos aplausos... aunque nadie sabía a ciencia cierta qué hacía allí aquel excelentísimo señor. Nos dimos cuenta luego de que el muro del Centro y el de la Embajada polaca son colindantes: cuestión de buena vecindad ( si un día tenéis que pedir asilo político a Polonia, y no os lo da, ya sabéis por dónde podéis saltar si la cosa se pone fea).
Pero antes de seguir os pondremos en antecedentes: buceando en San Google encontramos referencias a la celebración del evento en años anteriores y ni cortos ni perezosos llamamos para preguntar qué se iba a cocer este 12 de octubre. Nos dijeron que habría fiesta con comida española como animación principal y compramos un par de boletos con vale adjunto por una ración de paella y una gaseosa cada uno.
La hora de llegada estaba fijada a las once y fuimos bastante puntuales. El recinto estaba casi vacío y como buenos españoles fuimos a esperar novedades al bar.
Y ahí mismo fue donde el anuncio glamouroso de bombones Ferrero se convirtió en otro muy diferente:
Pedimos vino y cerveza y nos sentamos tranquilamente a observarlo todo. De pronto, sin aviso previo ( y tiemblo al recordar), nuestra inocente mirada dió con ésto:
¡¿Qué puede hacer que unos ojos acrílicos, ni tan siquiera los propios a tal espantajo, tengan la misma mirada de Saturno devorando a su hijo de Goya y produzcan tal inquietud?! Ya no entramos en lo de que las banderillas parezcan cuernos y que los cuernos parezcan papel Albal enrollado. Tampoco vamos a juzgar la pertinencia del bicho (ni su tamaño XS) ni de la Tauromaquia. Sólo queremos saber ¿qué mira? ¿qué le pasa?
Pero antes de seguir os pondremos en antecedentes: buceando en San Google encontramos referencias a la celebración del evento en años anteriores y ni cortos ni perezosos llamamos para preguntar qué se iba a cocer este 12 de octubre. Nos dijeron que habría fiesta con comida española como animación principal y compramos un par de boletos con vale adjunto por una ración de paella y una gaseosa cada uno.
La hora de llegada estaba fijada a las once y fuimos bastante puntuales. El recinto estaba casi vacío y como buenos españoles fuimos a esperar novedades al bar.
Y ahí mismo fue donde el anuncio glamouroso de bombones Ferrero se convirtió en otro muy diferente:
¡CIELO SANTO! ¿QUÉ ES ESTE ENGENDRO?
¡¿Qué puede hacer que unos ojos acrílicos, ni tan siquiera los propios a tal espantajo, tengan la misma mirada de Saturno devorando a su hijo de Goya y produzcan tal inquietud?! Ya no entramos en lo de que las banderillas parezcan cuernos y que los cuernos parezcan papel Albal enrollado. Tampoco vamos a juzgar la pertinencia del bicho (ni su tamaño XS) ni de la Tauromaquia. Sólo queremos saber ¿qué mira? ¿qué le pasa?
¡¡¡Ahhhhhhhh!!! ¡YA ESTÁ! ¡EUREKA!





jajajajaja, lo vuestro fue como cuando Revilla fue a la boda del principín y pasó más fame que los pavos de Manolo.
ResponderEliminarMuchos besos.
Qué putada!! Nada de jamón, ni costillinas a la brasa. !Dios que fame! Minitoro. Cuatro arroces y una botella de casera. Por lo menos haber mangao el abanico como represalia!!.
ResponderEliminarDejad de hacer el canelo, que os vio todo el mundo el sábado en Antromero trapiñando una paella mixta
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